El cine y el poker una vez más inseparables

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El cine es una herramienta de comunicación muy poderosa ya que es visto por grandes masas y tiene la capacidad de realmente transportar a las personas en un mundo imaginario pero real como la vida misma, y es por eso que es tan sencillo entender el poker viéndolo en una película. Esto no significa en absoluto que se trate de citar diálogos de películas en una mesa de poker, pero sí recordar tal vez algunas situaciones que están realmente basadas en situaciones reales.

Una buena película para ilustrar la vida en la ciudad que nunca duerme, es “Wall Street” de Oliver Stone. Michael Douglas interpreta a Gordon Gekko encarnando un villano, se trata de un ejecutivo de alto vuelo que vive la vida a lo grande, sin privarse de nada hasta el punto que compra y vende las propias vidas de sus subordinados y el poker juega un rol muy importante.

Ganar en el poker supone ser el último en seguir en carrera en la mesa de poker. Para esto, debes ser un jugador de poker feroz que no tendrá piedad de sus adversarios. Así es que tendrás que sentarte en una mesa de poker en un casino y le robarás el dinero a los jugadores que están en estado de tilt, es decir, muy enervados, intentando recuperar el dinero perdido tal vez el día antes. Otro tipo de jugador de poker tal vez vaya y juegue en niveles bajos de poker donde su dinero sea suficiente como para derrotar a los otros jugadores menos hábiles.

Así es que lo terrible del poker es que es correcto robar, y más que eso, básicamente es la regla del juego. Irás a quitarles todo a los otros jugadores. Por ejemplo, robar ciegas o blinds es una excelente manera de mantener su propio stack, pero como siempre en el juego del poker, es vital que no utilices siempre la misma estrategia ya que otros jugadores experimentados podrías notar tu táctica y entonces dejarte cojo cuando menos lo esperas.

Es importante que recuerdes que mostrar un tell es realmente cambiar el panorama, y cuando te enfrentas a un mismo jugador de poker repetidas veces, en algún momento él querrá que dejes de robarle su dinero y luchará para conseguirlo. No robes el farol sin cesar o lo lamentarás.